EL ACIERTO
De Marcelo Tinelli se podrán decir (y se dicen) muchas cosas, menos que le falla el olfato. Seguido por una intuición de diamante, el conductor ha convocado a su certamen estrella a personalidades que, sin ser del medio ni tener vocación artística, han terminado ganándose el favor y el cariño del público. Ejemplo cabal es el de Tito Speranza (foto 1), que llegó a la final arrastrado más por la afinidad con la gente que por su talento en la danza. Para el parco custodio que hace un año era la sombra de Ricardo Fort, el paso por ShowMatch equivalió a un toque con una varita mágica. Luego, claro está, perder en la última instancia contra un bailarín profesional como Hernán Piquín fue sólo una contingencia. Otros hallazgos de Tinelli fueron Noelia Pompa, Pedro Alfonso, Denise Dumas y Jimena Barón.
EL ERROR
Hay -ejem- excepciones a la regla que rige las corazonadas de Tinelli, incluso si se trata de figuras de fama internacional. En una encuesta que realizó "Paparazzi" entre periodistas, estos coincidieron en destacar que uno de los fracasos televisivos del año fue la participación de Mike Tyson y Pamela Anderson (foto 2) en el ciclo. Los invitados especiales (contratados sólo por unos pocos programas) no levantaron el rating, no cayeron simpáticos ni deslumbraron con su apariencia. Sus reemplazos (Paula Chaves y el "Negrito" Luengo) tuvieron mejor recepción y convocatoria.
las más EFUSIVAS
Está bien. Tinelli es un soltero codiciado y, aparentemente, el coqueteo histérico que practicaba todas las noches sobre la pista le rendía efecto. Hubo, por cierto, un par de participantes que se tomaron ese juego muy a pecho, a veces hasta llegar a niveles fatigosos. Antes de pelearse fuera de cámaras, Larissa Riquelme (con novio y todo) y "Coki" Ramírez pugnaban por la atención del conductor, con indirectas subidas de tono y besos robados. Al momento más hot lo protagonizó la paraguaya cuando pasó su lengua alrededor de la boca de Marcelo (foto 3) y hasta le mordió los labios. Muy pronto llegaría la revancha de la cordobesa, que eligió la gala del strip dance para colgarse de su cuello y llenarlo de besos en toda la cara. Puro show, claro, porque Tinelli tiene novia. ¿Qué habrá dicho de todo esto?
LA MÁS ESCANDALOSA
Así y todo, el título de desfachatada no es patrimonio de "Coki" ni de Larissa. La más audaz del certamen -para algunos, en consecuencia, la más caliente- fue Cinthia Fernández. La joven, que se caracterizó por mostrar la cola aun cuando no era necesario, interpretó varias performances osadas, casi siempre volcadas hacia lo sexual, pero hubo una que le valió la atención de la prensa mundial, el enojo de parte del público, una multa y... sí, unos cuantos admiradores más. Durante el strip dance quedó completamente desnuda (foto 4), luego de sacarse una mínima tanga con la que había bailado. "Pido disculpas porque me resbalé y se me cayó vino, que es alcohol puro, en los ojos. No vi para dónde me desprendí la bombacha, perdón", se justificaría en Twitter. Tarde. El revuelo ya estaba desatado. El rating también.
lo más bochornoso
El show se nutre de cualquier argumento, eso se sabe. Pero Graciela Alfano (6), querida Graciela, ¿cuánto más hay que soportarte? La rubia del jurado tuvo un año denso y así se lo transmitió al público: primero, el programa "Intrusos" hizo resurgir los rumores de un supuesto affaire con el dictador y ex almirante Emilio Eduardo Massera, durante la última dictadura militar. Pero además, la actriz no perdió oportunidad de pelear con cuanto bailarín y colega se le puso en frente, hasta colmar la tranquilidad del mismísimo Marcelo, que la terminó suspendiendo. Tuvo dos enfrentamientos muy resonados: uno contra María Eugenia Ritó, tras el cual sufrió una crisis nerviosa; y aquel en el que entró al camarín de Aníbal Pachano, le pegó un cachetazo y le arrojó un vaso con agua. Fue esto último lo que llevó a los productores a determinar que sería reemplazada por Carmen Barbieri. Graciela no ha sido, sin embargo, la única irascible del certamen. Hubo, a fines de julio, una pelea con piñas e insultos entre Ricardo Fort y Flavio Mendoza. Luego de una tensa discusión en la que ambos aludieron a la sexualidad del otro, el empresario golpeó al jurado y tuvo que intervenir el personal de seguridad para que cada uno volviera a su lugar. Feíto.
EL SUSTO
Los accidentes están dentro de lo posible y a veces -si son leves- suelen ser perlitas graciosas. Pero el que sufrió Rocío Guirao Díaz mientras practicaba la coreografía de reggaeton (foto 5) paralizó a quienes la acompañaban en el estudio y a quienes la seguían desde sus casas. La modelo se desvaneció mientras realizaba una pirueta, por lo que cayó de cabeza al suelo y perdió el conocimiento durante unos segundos. Aunque fue atendida de inmediato por el médico del canal, debió ser internada para someterse a controles y su evolución fue seguida de cerca por los medios y sus compañeros. Poco después, y tras algunas recaídas, la rubia decidió retirarse del concurso. "Tengo dos bebitos y quiero estar bien por ellos", explicó. Su reemplazante fue Virginia Gallardo. Otra que hizo asustar a la audiencia fue Silvina Escudero, cuya cabeza rebotó contra el piso mientras hacía un truco con el que cerraría su performance de árabe. También ella fue asistida por especialistas, que le colocaron un cuello ortopédico para inmovilizarla.
EL MÁS SENSIBLE
Es talentoso, es lindo, es humilde. Pero, por sobre todas las cosas, Piquín es sensible. El bailarín profesional ha demostrado tener la lágrima más fácil que el resto de sus compañeros, incluida su partenaire, Noelia. Casi todas sus presentaciones -sobre todo las últimas, de mayor carga emocional- han culminado con Hernán llorando y agradeciendo efusivamente al jurado. "Mi meta es lograr que la gente se emocione con lo que estamos haciendo", declaró alguna vez. Y lo logró, no sólo con su baile sino también con su personalidad. Esta semana, esa gente a la que aludía lo hizo llegar a la última instancia y le colocó la medalla de oro. ¡Ganador!